
Perturbado amante de la piel femenina
El Carnicero de Plainfield
Ed Gein era granjero que su
locura lo llevó a descuartizar a varias mujeres y adornar los
muebles de su casa con la piel
Andrei Du Pont de la Mora
Edward Theodore Gein nació en el 27 de agosto de 1906 en La
Crosse. Su madre, Augusta, era una fanática religiosa, y su
padre poseía carácter débil que sufría de alcoholismo. En
la educación de los niños, Ed y su hermano Henry (siete años
mayor), intervino autoritariamente su madre, quien consideraba
a las mujeres como fuente de pecado y exigía a sus hijos
reprimir los deseos sexuales para evitar sufrir en el
infierno.
Esta vida enferma y llena de prohibiciones hace que
finalmente Ed y su hermano reconozcan en su madre a la única
mujer merecedora de su amor y admiración. A los 40 años Ed
vivía en una granja con sus padres y hermano. Cuando su padre
muere en 1940, ambos ayudan en la economía familiar. Henry
trataba por todos los medios de convencer a Ed de que su madre
era mala y una bruja, que no debían hacerle caso y que
salieran a conocer chicas. Estas palabras de su hermano lo
transformaron inmediatamente en su enemigo, a quien lo mata
aprovechando la confusión que se produce por un incendio en el
lugar. Pero nadie sospecha de él.
Finalmente cuando muere su madre el 29 de Diciembre de 1945,
Ed se queda solo, sin el amor que le daba sentido a su vida,
cierra varias habitaciones de su casa, ocupa sólo algunas.
Comenzó a leer revistas Pulp, con temas sobre nazis, tribus
reductoras de cabezas y anatomía, sobre todo el cuerpo
femenino que siempre habían sido su tabú.
No hay precisión acerca del número de víctimas,
consultaba el diario local y se informaba de las nuevas muertes
de mujeres y las visitaba en el panteón, las desenterraba y
las observaba durante mucho tiempo. Sus andanzas no se
limitaron sólo a las visitas en el cementerio, durante los
años 40 y 50, cuando comenzaron a desaparecer mujeres
misteriosamente. Primero fue una niña de 8 años, luego una
adolescente de 15 años, y luego una señora de 32 años. La
vida de Gein seguía siendo normal, trabajaba para sus vecinos
y manejaba su Ford.
Al desaparecer Bernice Warden, el sheriff del lugar visita
la casa de Ed Gein y no puede dar crédito al espectáculo, la
casa era un basurero total, el olor a putrefacción lo obligó
a cerrar los ojos y en la despensa encontró el esqueleto de
Bernice abierto en canal, colgando del techo con ganchos,
pedazos de carne “adornaban” los muebles, y lo más
impactante para el Scheriff fue que una caja encontró vaginas
disecadas.
Estos hallazgos serían sólo el principio, ya que en la
casa había varios muebles construidos con huesos humanos y
otros tapizados con piel humana, así como también se
encontró un collar con pezones enhebrados. Dominaban la
habitación un vestido a medio terminar realizado íntegramente
con piel humana. Por supuesto, su madre estuvo presente en la
casa ya que su habitación permanecía intacta desde el día de
su muerte, transformada en un santuario.
Tras ser detenido acepta haber matado a la señora Warden y
a Mary Hogan. Respecto a los huesos encontrados en su casa
manifestó que los traía del cementerio. Después de su
declaración se exhumaron varios cadáveres y se comprobó que
varios de ellos les faltaban partes de su cuerpo. Su granja fue
registrada y se encontraron por lo menos 10 cuerpos.
Durante su juicio psiquiatras le realizaron números test
para comprobar su enfermedad mental, ya que contaba sus
asesinatos con una serenidad que sorprendía, Ed fue internado
30 días en una institución para enfermos mentales, hasta se
le declaró mentalmente incompetente y fue trasladado al
Central State Hospital, de Waupun, en Wisconsin. En 1984 Ed
Gein muere de cáncer, fue sepultado en el cementerio de
Plainfield.
Su vida dio alimento al cine norteamericano que se inspiró
en ella para crear el personaje de “Búfalo Bill”, de la
recordada película del silencio de los inocentes. Allí el
asesino se travestía con un traje de mujer confeccionado con
la piel de sus víctimas. Eran mujeres obesas que él sometía
a una dieta para que su piel se aflojara y así, al
desarrollarlas, tener más material para “confeccionar su
vestido”.
Necrología:
Georgia Wechler de 8 años
Mary Hogan de 32 años
Evelyn Hartley de 15 años
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