Control sobre el alcohol

No se trata de prohibir la venta o consumo de alcohol en el
DF, sino de inhibir que los jóvenes tengan fácil acceso y,
sobre todo, evitar el que sean víctimas de las adicciones.
¿Por qué el comentario?, por la intención de algunos
diputados a la Asamblea Legislativa de reformar la Ley de
Establecimientos Mercantiles, para ampliar los horarios de
funcionamiento de los antros y la venta de bebidas alcohólicas
sin restricción, con el argumento de estimular su desarrollo
económico.
No hay ningún problema porque se piense en activar a este
sector tan golpeado por las tres crisis modernas: la económica
internacional de la que no somos ajenos; la sanitaria por la
aparición del virus AH1N1; y la de la corrupción de que son
víctimas de malos funcionarios.
La propuesta que no toma en cuenta el consenso generado para
la expedición de la Ley en la materia va en sentido contrario a
la esencia misma de la norma, que es la protección y
salvaguarda de quienes acuden a divertirse a esos lugares.
Ello pone en duda no sólo las verdaderas intenciones de los
legisladores, que no consideran que sólo estimularán un mayor
consumo de alcohol, mayores riesgos de accidentes y daños a la
salud, entre quienes acuden a estos lugares en busca de
distracción y esparcimiento.
Es alarmante que más de la mitad de los adolescentes de
entre 12 y 17 años han consumido alcohol a pesar de que la
venta y distribución está prohibida a menores de 18 años, como
lo reveló la Encuesta Nacional de Adicciones 2008 dada a
conocer recientemente.
Otro dato indica que el 30 por ciento de los suicidios y el
50 por ciento de delitos, se cometieron por personas
alcoholizadas.
Las estadísticas son implacables para echar abajo la
posibilidad de ampliar los horarios de los antros y la venta
irrestricta de bebidas alcohólicas, toda vez que los accidentes
y actos violentos relacionados con alcohol son la primera causa
de muerte en jóvenes de 14 a 29 años; además que un 75% de los
accidentes mortales sucede tras el cierre de bares, lo que
exhibe la urgencia de más controles.
Sobre la vida de la población no hay argumentos económicos
que valgan más la pena, por lo que pareciera que quienes
proponen dejar a los establecimientos mercantiles sin ley, no
valoran la protección y seguridad de los capitalinos.
Presidente de la Comisión de Ciencia y
Tecnología de la ALDF.
dipseguren@gmail.mx
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