La Ley de Asociaciones Público-Privadas

El PRIAN está tratando de pasar “fast track”
la Ley de Asociaciones Público-Privadas (LAPP) en el Senado.
Con esta ley se hipotecaría el país y los servicios públicos
por décadas. Los ganadores serían como siempre los grandes
capitales nacionales y extranjeras y los perdedores el pueblo
de México.
La LAPP legaliza contratos semejantes a los que se firman
con los bancos para pagar, por ejemplo, una casa o un coche.
Con estos contratos se paga mucho más cara la deuda que se
contrae porque los intereses son más altos en manos de la IP
que con el gobierno. Se legalizan para todo tipo de servicios
públicos –agua, hospitales, carreteras, escuelas,
etcétera—que se construyen y administran por las grandes
empresas privadas por un lapso de 30 a 50 años.
Es un mito que los contratos ponen a disposición del
gobierno más dinero para la inversión ya que se tienen que
pagar mes con mes a expensas de otros gastos. Sólo se pospone
al futuro el pago de la inversión y se comprometen a los
gobiernos que vienen. Aunque parezca increíble por cada peso
invertido en construcción se pagarían de cinco a trece veces
más.
Por ejemplo, la construcción del Hospital de Alta
Especialidad en León costó 603.7 millones y lo pagaremos, con
intereses y administración, en 7.7 mil millones durante 25
años, o sea trece veces más. Y sólo funciona a un tercio de su
capacidad de atención lo que desmiente que el IP es mucho más
eficiente.
El esquema de APP está cuestionado en todo el mundo justo
cuando México trata de legalizarlo, tarde y mal. Exigimos a los
representantes electos que no embarquen a nuestro país en una
ruta de entrega total a los servicios públicos a empresas cuyo
objetivo es el lucro y no el bienestar de todos los mexicanos.
Está en juego la energía, el agua, el transporte, la salud y la
educación.
secretariasaludgl@gmail.com
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